Para algunas personas, la respiración es sólo cuestión de inhalar y exhalar aire, pero sus beneficios van más allá de una simple acción mecánica del cuerpo. Respirar correctamente es fundamental a la hora de realizar ejercicio, es a través de ella que el cuerpo obtiene el oxígeno necesario para que las células consigan energía y así poder realizar correctamente la actividad.

Algunas prácticas, como el yoga o pilates tienen como uno de sus principales pilares la respiración, ya que una respiración adecuada repercute positivamente en el cuerpo y la mente.

La respiración del día a día no es igual a la que se requiere cuando se lleva a cabo cualquier tipo de ejercicio. Nadar, trota, levantar peso, etc. son  actividades que exigen al cuerpo un sobre esfuerzo, y una mala técnica de respiración puede resultar en un bajo rendimiento deportivo. Sin la respiración adecuada hasta el deporte más sencillo se puede dificultar.

Existen dos vías para la obtención de oxígeno: la nariz y la boca, pero lo habitual es inhalar y exhalar el aire por la nariz. Al practicar cualquier tipo de deporte, es necesario inspirar por la nariz, llenando los pulmones, y al momento de exhalar, expulsar el aire de manera controlada y siempre por la boca. De esta manera aumenta el rendimiento del cuerpo, evitando un pérdida innecesaria de energía con una respiración descontrolada y errática.

Inspirar con la relajación, espirar con la tensión

La respiración debe ir de la mano a la actividad realizada. Por ejemplo, en actividades continuas y prolongadas, como las aeróbicas (running, natación, spinning, etc.), la respiración debe mantenerse relajada y profunda, con un ritmo continuo entre la inhalación y exhalación. Lo ideal, por ejemplo, es combinar la respiración con el trote. Así se logra que la respiración sea automática e invariable a un ritmo regular, facilitando al organismo la cantidad necesaria de oxígeno.

En ejercicios anaeróbicos, como el levantamiento de peso, es necesario sincronizar la ventilación con las fases del ejercicio, que son: la fase concéntrica y la fase excéntricaLa primera es aquella que va en contra de la gravedad, mientras que la fase excéntrica va a favor. Por ende, la exhalación estará asociada con la fase concéntrica del movimiento y la inhalación con la fase excéntrica.

respirar correctamente

Durante este tipo de ejercicio el cuerpo utiliza oxígeno a un ritmo mayor del que puede reponer. Cada que se finaliza una serie, el cuerpo tiene un déficit de oxígeno, que debe ser compensado antes de realizar otra secuencia. Por lo tanto, entre series, es importante descansar el tiempo suficiente para retomar el ritmo y regular la respiración.

Ejercita tu respiración

Respirar correctamente durante el ejercicio requiere de práctica y constancia, como cualquier ejercicio que realices debes comenzar de a poco y siendo consciente de cada fase.

Con el tiempo vas lograr controlar tu respiración y podrás identificar cómo necesitas adecuarla en función de la actividad que estés realizando.

Tips

  • Antes de comenzar relaja tu cuerpo y sé consciente de tu respiración natural.
  • Identifica qué tan profunda es, si está agitada o tranquila.
  • Después, respira profundamente por la nariz, siente cómo se llenan de aire tus pulmones, mantén la boca cerrada mientras sostienes el aire.
  • Exhala a través de tu boca, de manera controlada, manteniendo tus labios apretados como si quisieras silbar.
  • Repite este ejercicio unas cinco veces, varias veces al día; así, cuando realices ejercicio te será más natural respirar con técnica, logrando aumentar tu rendimiento físico poco a poco.

Una buena técnica de respiración no sólo ayuda al momento de hacer cualquier tipo de actividad física, también favorece en momentos de estrés y tensión.

 

Fuentes: vitonica.com/fitness | vidaysalud.com  sanar.org