Muchos de los ecosistemas están alcanzando su límite de capacidad, llegando a situaciones irreversibles. El crecimiento de la población mundial y desarrollo económico tienen una clara influencia. Para 2050 se estima que la población mundial alcance los 9 mil 600 millones. Para entonces se necesitarían tres planetas para mantener el actual nivel de de vida y consumo. Una muy buena opción para ayudar al planeta es el reciclaje y la reutilización. En este artículo hablaremos exclusivamente del reciclaje de latas de conserva.

En México se separa y recolecta más de 97 por ciento de las latas de aluminio que se usan en bebidas, alimentos y otros productos, sin embargo, el bajo desarrollo tecnológico en reciclaje provoca que más de 50 por ciento se exporte a Estados Unidos, donde las transforman en artículos diversos.

El reciclaje de latas de aluminio es muy importante, pues la extracción de este material supone un gran coste medioambiental, ya que para obtener una tonelada de aluminio se necesita extraer unos 4 mil kilogramos de bauxita, mineral que se encuentra en el subsuelo de la selva, y 500 kilogramos de coque de petróleo.

Si usamos las latas ya existentes para la fabricación de nuevos envases, la energía necesaria para su elaboración es un 90 por ciento menor que la necesaria en la elaboración inicial y además, la contaminación atmosférica que se genera en el reciclaje de latas de aluminio es un 95 por ciento menor.

El reciclar acero supone un ahorro de una tonelada y media de hierro y 500 kilogramos de carbón por cada tonelada de acero reciclado. La energía usada en un 70 por ciento menor y el agua utilizada se reduce en un 40 por ciento.

Las emisiones de gases de efecto invernadero, implicadas en el cambio climático, también se reducen con el reciclaje. Según datos de Ecoacero, cada lata reciclada evita emisiones de CO2 equivalentes a 1.5 veces su propio peso. El ciclo continuo de reciclado del acero “asegura la preservación de los recursos naturales para generaciones futuras”.

Ana Citlalic González Martínez, especialista del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de la Semarnat, detalló que el aluminio es un material 100 por ciento reciclable que permite producir envases iguales a los originales a partir de su reprocesamiento. “El acero y el aluminio son materiales que no pierden sus propiedades y se pueden reciclar tantas veces como se quiera”.

Todos podemos aportar nuestro granito de arena, ya sea recolectando latas para después llevarlas a un contenedor donde serán destinadas para reciclaje o reutilizándolas en casa, para crear infinidad de manualidades.

Fuentes: consumer.es / elfinanciero.com.mx / enbuenasmanos.com