Los beneficios del ajo son tantos que no es de extrañar que desde épocas ancestrales ha sido considerado un superalimento. Aquí te diremos todo lo que necesitas saber para gozar de sus múltiples propiedades.

Además de dar un excelente sabor a los platillos, al ajo se le atribuyen cualidades antioxidantes, diuréticas, depurativas, antisépticas, antibacterianas, etc. Eso sí, es mejor consumirlo crudo, como sucede con muchos alimentos, las propiedades medicinales del ajo sólo tienen efecto si éste mantiene su estado natural, ya que sólo así se conserva intacta la alicina, principal componente antioxidante.

1. Ayuda en la prevención del cáncer

Son muchos los estudios que sugieren que el ajo es capaz de reducir el riesgo de contraer cáncer de estómago, próstata, intestino o páncreas entre otros. El ajo bloquea la formación de potentes anticancerosos, denominados nitrosamina, que pueden producirse durante la digestión de determinados alimentos.

2. Alto valor nutritivo

El ajo es una hortaliza, primo hermano de la cebolla, el cebollino y el puerro. Contiene pocas calorías, pero es muy rico en: Vitamina B6, vitamina C manganeso, selenio, fibra y, en menor medida, calcio, cobre, potasio, fósforo, hierro o vitamina B1.

3. Ayuda a combatir enfermedades

El ajo es considerado un antibiótico natural, su ingesta estimula la función del sistema inmunológico. Favorece la cicatrización de las heridas; y es excelente para curar gripes y resfriados.

4. Benéfico para el sistema circulatorio

Es vasodilatador y anticoagulante. La razón es la capacidad de la alicina de potenciar el aumento de agentes circulatorios que relajan los vasos sanguíneos, aumenta el flujo en la sangre y previene la formación de coágulos. También favorece en la reducción de la presión arterial en personas con presión arterial alta.

5. Te ayuda a lucir una piel joven y tersa

El ajo es rico en antioxidantes que permiten proteger y regenerar la piel. Estimula la renovación celular y combate el acné. Todo esto gracias al ácido sulfénico, sustancia que actúa contra los radicales libres. Hecho que otorga al ajo la función antienvejecimiento.

Si bien los beneficios del ajo son muchos y variados, su consumo también puede tener algunas contraindicaciones. Personas de estómago delicado o que padecen malestares como la hipoclorhidria (escasez de ácido gástrico en el estómago), el consumo de ajo crudo les puede resultar indigesto y generar ardor. Igualmente, si se abusa del ajo, puede sufrirse ardores de boca y de esófago. Y en la piel puede llegar a provocar dermatitis de contacto.

Recuerda siempre consultar a tu medico antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento.