Hoy en día, muchas de las dietas rápidas prometen adelgazar en muy poco tiempo y, además, aseguran que no tendrás rebote, como es el caso de la dieta del agua, sin embargo, caemos en un error al pensar que este tipo de “dietas milagrosas” realmente funcionan. No hay nada mejor que aprender a comer saludable y mantener una dieta balanceada, especialmente  acorde a nuestras necesidades.

Si practicas por varios días esta dieta, evitarás el buen funcionamiento de los órganos del cuerpo y, como resultado, lo que obtendrás será recuperar el peso perdido, o sea que sí habrá rebote.

¿En qué consiste la dieta del agua?

La dieta del agua suele llevarse a cabo desde el momento en el que despiertas, ya sea sólo consumiéndola al natural o agregando una rodaja de limón. También se puede consumir con aloe, jugos de frutas, té verde y verduras crudas.
Esto sucede si haces la dieta del agua por 3 días...

Consecuencias:

  • Te sentirás fatigado la mayor parte del día al contener pocos carbohidratos, los cuales no aportan la energía suficiente para mantenerte activo.
  • Puedes experimentar dolores de cabeza y dolores musculares.
  • Te mantienes en ayunas la mayor parte del día.
  • Puedes llegar a tener ansiedad y estar soñoliento.
  • Al ser una dieta de tiempo completo, evitas la comida más importante del día: el desayuno.
  • Sólo se consumes hasta 500 calorías.
  • Pérdida de memoria, de visión y cansancio acumulado.
  • Daños en dientes y encías.
  • Daños en el sistema nervioso periférico y central.

Esto sucede si haces la dieta del agua por 3 días...

Recuerda que…

Para perder de peso de manera saludable debes mantener equilibradas las calorías que consumes y de igual manera las porciones. El no comer o disminuir los alimentos sólidos sólo incrementa el riesgo de subir doblemente grasa.

Esto sucede si haces la dieta del agua por 3 días...

No necesariamente debes de tener una dieta estricta para disminuir esos kilos de más, aprender a controlar el apetito y detectar cuando te sientes satisfecho es signo de que mantienes en equilibrio tu alimentación.

Si acostumbras beber mucha agua es recomendable que la distribuyas durante todo el día. Si realizas alguna actividad física, recuerda que es necesario mantenerte siempre hidratado, ya que eliminas rápidamente los líquidos de tu cuerpo.

No pierdas tiempo en realizar estos “planes alimenticios”, mejor mide tus porciones y realiza ejercicio constantemente para verte y sentirte mejor.