Celebrar un cumpleaños, cena romántica o una comida con amigos puede significar todo un reto para ti si te encuentras bajo dieta. No te puedes negar a la invitación y seguro te inquietará pensar en todas esas tentaciones del menú, lo complicado que puede ser.  Pero… ¡olvídate de esa idea!, aquí te mostramos que cumplir la dieta en un restaurante es más sencillo de lo que crees, si lo realizas estratégicamente.

Checa las mejores opciones del menú

Entre los platos fuertes y ensaladas podemos combinar la ración ideal. Algunos restaurantes ofrecen las ensaladas más comunes como ensalada César y Mixta, esto dará la porción correspondiente de fibra y ayudará a la digestión.

Ten cuidado al agregar porciones adicionales de aceites y aderezos, pueden sabotear la cantidad de calorías en nuestra dieta, ya que éstos contienen grandes cantidades de grasa.

Si te gusta el queso y quieres disfrutarlo en pequeñas raciones, todo lo que tienes que hacer es pedirlo aparte de tu ensalada, así podrás moderarlo y eliminar el sobrante sin desperdiciar.

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¡Quién puede resistirse a los panecillos que colocan en la mesa!

No están prohibidos… pero puedes consumirlos moderadamente, de preferencia consúmelos junto con tu comida, lo que hará reducir tu hambre y sentirte satisfecho con menos porción.

Elige la opción más sana

Probablemente a la hora de decidir, puede que entre tus opciones esté una hamburguesa y un medallón de atún a la plancha. Si es así, considera lo siguiente:

  • Una hamburguesa con papas fritas puede llegar a tener aproximadamente 655 calorías y si a esto le sumas una bebida gaseosa puede llegar a tener 54 calorías más, dando un total de 709 calorías en una sola comida, esto equivale a más de la mitad de la ración diaria recomendada.
  • Por otra parte, un medallón de atún a la plancha con ensalada contiene aproximadamente 282 calorías, y si le agregamos una limonada natural (24 calorías) te dará un total de 306 calorías.

Comer intuitivamente

Esto significa comer de manera inteligente sabiendo reducir, limitar o eliminar alimentos que no hacen bien a tu organismo, esta técnica ha tomado más fuerza los últimos años, ya que enfatiza en comer de acuerdo a tus conocimientos y al respeto que tienes por tu cuerpo.

Si deseas practicar esto, puedes empezar con:

1. No pienses en limitarte.
Esto hará que caigas en restricciones, y progresivamente se hará una obsesión, lo que provoca que puede que te desesperes por ver resultados.

2. No comas, aliméntate.
No pienses que comer significa sólo llenar tu cuerpo con comida para satisfacer tu hambre, es conveniente que tu cuerpo reciba todos los nutrientes que necesita.

3. ¿Lleno o satisfecho?
Uno de los errores más comunes es sobrecargar nuestro estómago llevándolo casi al borde, pero esto no debe de ser así, conoce tu cuerpo e identifica cuando te sientas satisfecho.

4. Mide tus porciones.
No está mal comer tu postre favorito, pero elige la porción más pequeña, raciónalo en tus días libres o compártelo, esto hará que disfrutes y no te sientas culpable.