El lunch escolar es una colación o comida ligera, no una principal, que se hace entre la hora del desayuno y de la comida, por lo cual hay que asignarle menos calorías que las que se calculan para una comida normal.

Entre una comida y otra pueden pasar hasta seis horas, lo que representa mucho tiempo para un niño que tiene múltiples actividades y que se encuentra en una quema constante de calorías. Por ello, es importante prepararles un refrigerio o lunch para que lo puedan comer a media mañana y recuperen energía.

Toma en cuenta sus gustos

Muchas veces preparamos cosas que no les gustan, en el afán de que lleven una dieta variada, pero el lunch no se lo comen en casa, así que no sabrás si realmente se lo comieron o terminaron dándoselo a algún compañerito.

Incluye a tus hijos en la preparación de su lunch escolar

Haciendo juntos las recetas, conseguirás que lleven cosas que les gustan y se van a comer.

Procura incluir por lo menos dos grupos de alimentos

Ejemplo:

Fruta: 1 plátano dominico

Proteína: Tuny Kids BBQ

Sirve cantidades moderadas

No sobrealimentes a tu hijo, es más importante la calidad de los alimentos que la cantidad. Se trata de nutrirlos y no de engordarlos.

Evita las bebidas azucaradas

Incluye agua de sabor o jugo, siempre naturales y de preferencia con poca o sin azúcar, y/o agua natural, para que tu hijo esté bien hidratado.

Recomendaciones Profeco

  1. Opta por enviarles alimentos preparados en casa en lugar de darles dinero. Así cuidas su salud y tu presupuesto.
  2. Incluye en su lunch escolar agua purificada del garrafón de la casa, de esta manera ahorrarás por lo menos cinco pesos diarios en botellas de agua de 600ml.
  3. Incluye alimentos de los tres grupos (verduras y frutas, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal) y planea junto con tus niños los refrigerios.
  4. Antes de comprar consulta precios.

 

Fuente: profeco.gob.mx