Si bien el auto es un medio de transporte que te hace más cómodos los traslados de un punto a otro, no siempre es el medio de transporte más efectivo o el más benéfico para tu salud.

Dependiendo del recorrido que vayas a realizar, puede que tengas mejores alternativas de transporte que te ayuden a facilitar tu traslado. Aquí tienes tres razones para dejar el automóvil en casa y comenzar a disfrutar de los beneficios que te ofrecen otros medios de transporte.

Ahorra tiempo y dinero usando el transporte público

Usar el transporte público resulta más barato que el vehículo privado. Salir en carro genera un gasto de gasolina, pago de estacionamiento, propinas, etc.

En las grandes ciudades se viven innumerables embotellamientos, una vez que logras llegar a tu destino, tienes que vivir el desafío de encontrar estacionamiento en zonas generalmente saturadas. Por el contrario, con el transporte público, solo tienes que ocuparte de disfrutar el viaje.

Mantente en forma usando la bicicleta o caminando

Si vas a desplazarte a un punto cercano, ¡No utilices el vehículo! Aprovecha la oportunidad para mover las piernas y quemar unas cuantas calorías.

  • Sólo una hora de bicicleta te puede hacer quemar más de 500 calorías.
  • Usar la bici en una intensidad baja y/o moderada aumenta tus niveles de energía y mejora tu condición física.
  • Caminar evita la obesidad y los depósitos de celulitis.
  • Varias caminatas cortas en el transcurso del día consiguen el mismo efecto que una sesión de cardio en el mantenimiento del peso corporal porque equilibra el metabolismo.

Disminuye tu huella de carbono usando el sistema del metro

En algunas ciudades el metro a horas pico se vuelve una verdadera pesadilla, pero usarlo es sumamente benéfico para el medio ambiente y, aunque no lo creas para tu salud, puedes sacrificar unas horas de sueño para salir antes y así gozar de sus múltiples beneficios.

  • Es un medio de transporte no contaminante. El metro despide 50 veces menos CO2 por persona y kilómetro que el transporte privado.
  • Evita el estrés de los embotellamientos y la contaminación auditiva. Un vagón del metro tiene la capacidad aproximada de tres autobuses, que son a su vez el equivalente a 100 vehículos privados en circulación.

Actualmente el planeta sufre una de las mayores crisis medioambientales de los últimos años y está en todos nosotros hacer un cambio. Es momento de comenzar a actuar y usar alternativas de transporte que favorezcan al medio ambiente.